Fatima Moreira, la última superviviente del poker
Belleza, inteligencia y testosterona son los ingredientes de la fórmula del éxito de Fatima Moreira de Melo, la jugadora profesional de poker, que, al igual que Rafa Nadal, es integrante del equipo de estrellas del deporte de PokerStars.
Esta pro holandesa es tan polifacética o más, incluso, que la mismísima Liv Boeree, musa del poker mundial. Fatima fue una deportista de élite: delantera y capitana de la selección nacional del hockey sobre hierba, con la que ganó el oro olímpico en Pekín y un campeonato del mundo. Además, es presentadora de televisión, cantante, diseñadora de joyas, modelo y para rematar, tiene una licenciatura y un máster en Derecho.
Y por si aún la faltaba algo, ha ganado la edición belga-holandesa del programa Supervivientes.
Fatima es la novia del tenista profesional Raemon Sluiter y le encanta el tenis, porque dice que es el deporte que mejor aúna el físico y lo mental.
Ante todo, se confiesa muy perfeccionista. Reconoce que la gente la considera excéntrica, pero ella se justifica diciendo: “No soy como todas las mujeres. Tengo un nivel muy alto de testosterona; soy realmente muy competitiva”.
El poker es para ella, ahora mismo, su mayor reto. Se ve jugando mientras siga viendo margen de progreso.
Fatima utilizó su privilegiada cabecita y sus conocimientos de poker durante el concurso. Aplicó nociones de estrategia, para quitarse de en medio a los rivales más duros y quedarse en la final con otros batibles. Y tiró de control emocional para evitar las tensiones provocadas por la falta de comida o el trato con personajes televisivos que buscan platós y dificultan al máximo la convivencia.
La pro ha reconocido que no volvería a participar en un reality tan duro, pese a que la experiencia la ha hecho aún más dura y ambiciosa. Veremos si le ayuda en las mesas. Hasta ahora, lleva ganados en premios en torneos en vivo 232.751$ y ha destacado en circuitos internacionales como el European Poker Tour o las World Series of Poker. No obstante, aún le falta un gran triunfo internacional para consolidarse como una de las jugadoras más prometedoras.
Desde luego, no se conforma con “lucir en sus vitrinas” el trofeo de Supervivientes.
