Moneymaker, una década después
Todos aquellos que tenían cierta relación con el mundo del poker, allá por el 2003, saben quién es Chris «Moneymaker». Incluso habrá a quienes les suene el nombre y no sepan diferenciar el Texas Hold’em del poker tapado.
«Moneymaker» fue el primer jugador online que logró clasificarse para las World Series of Poker® (WSOP®) mediante un satélite de PokerStars de 39$ y se impuso en un field repleto de participantes profesionales, alcanzando el mayor de los premios: 2.500.000$.
La hazaña no sólo se recuerda por el encomiable esfuerzo y entereza que necesitó para hacer algo así (teniendo en cuenta que, por aquel entonces, o eras todo un experto del juego o a penas tenías conocimientos) sino que marcó un antes y un después para el jugador amateur, aquel que comenzaba en las primeras salas de internet. Lo que le ocurrió a «Moneymaker» significaba que él también podía convertirse en el campeón de las Series Mundiales.
Esto provocó el empujón definitivo que necesitó el poker online y que causó el boom bien conocido por todos.
Las WSOP® de este año comienzan el 29 de mayo, momento en el que se cumplirá una década del logro de «Moneymaker» . Con motivo del aniversario, Chris vuelve a ser producto noticiable y ha sido entrevistado en numerosas ocasiones. Cuando se hace el repaso histórico obligado y se le interpela convirtiéndolo en el motor que impulsó al poker, especialmente al poker online, él responde humildemente:
«Hubo muchas cosas que contribuyeron al auge del poker online y presencial. Yo estaba en el lugar y el momento oportuno y la gente empatizó conmigo simplemente porque se sintieron identificados (…) yo soy uno de esos tipos a los que le gusta ver el fútbol los sábados, tomar una cerveza y pasar el rato. Creo que muchas personas se vieron reflejadas en mí, y de ahí la cobertura mediática»
Se aprecia una sincera modestia en estas palabras y es muy probable que la práctica totalidad de sus declaraciones tengan aún más de real que de humilde, pero lo cierto es que existen datos objetivos que corroboran la influencia del «Fenómeno Moneymaker». Uno de los más relevantes es que la edición de las World Series de 2003 acogió a 839 participantes y en 2006 la cifra ascendió hasta los 8.773.
Sea como fuere, Chris afirma que en estos diez años le ha pasado de todo pero que el balance general es bueno, dice estar satisfecho con la mayoría de decisiones que ha tomado. También reconoce su condición de ser humano, que inevitablemente lo ha llevado a errar en numerosas circunstancias: ha roto un matrimonio y se ha vuelto a casar; ha emprendido diversos proyectos que ha tenido que dejar o que han fracasado y ha tomado decisiones equivocadas, que si pudiera volver atrás, cambiaría. Vamos, lo que casi cualquier mortal diría.
Entre esas cosas que cambiaría resalta su trayectoria inmediata después de la victoria en las WSOP® y el 2.º puesto del World Poker Tour (WPT). Estos hechos le confirieron una falsa seguridad que lo llevó a pasarse al No Limit y recibir varios reveses. Sin embargo, ha sabido sobreponerse y seguimos viéndolo en eventos de poker en vivo, multitud de actos benéficos y prestándose a participar en cualquier entrevista de medios especializados.
Es cierto que «Moneymaker» no es Negreanu ni Phil Hellmuth, pero no parece que quiera ni que haya querido serlo. Recientemente, el campeón afirmaba en una de las entrevistas arriba mencionadas:
«Tengo tantas cosas buenas en mi vida por las que estar agradecido. Si no hubiera ganado las WSOP® probablemente no estaría haciendo lo que hago ahora. No tendría la familia que tengo.»
