Greg Merson tiene motivos para celebrar
Todo el mundo recuerda la victoria de Greg Merson en el Main Event de las WSOP 2012, donde se llevó el brazalete y 8.531.853$ tras batir a Jesse Sylvia en el heads up, pero lo que no todo el mundo sabe es lo que Merson tuvo que vivir hasta alcanzar el día más importante de su vida.
Según sus propias palabras, lleva “limpio y sereno desde hace un año”. No siempre fue así. Merson fue adicto a la cocaína y a otras sustancias durante bastante tiempo. Llegó a tocar fondo y a finales del año pasado decidió someterse a un doloroso proceso de desintoxicación en una habitación de un hotel de Las Vegas.
Desde entonces, la vida le ha ido viento en popa, gracias sobre todo al apoyo de su familia y de sus amigos, entre los que se encuentra Michael Phelps. El mismo día de su victoria, su padre ya avisó que “no van a permitir que el éxito se le suba a la cabeza” y Christian Harder, uno de sus mejores amigos y jugador profesional, declaró que Merson “ve lo bien que hace las cosas cuando está limpio, se da cuenta de lo bien que se siente” y agregó, además, que sólo ha tenido éxito con las cartas cuando está limpio de drogas.
Merson nunca ha escondido su pasado y en más de una ocasión ha declarado que tiene “suerte de estar vivo”. Seguramente, la presión de la opinión pública le ayuda a mantenerse en guardia y a evitar posibles recaídas. El poker y su entorno más cercano le ayudaron a salir adelante y eso es a lo que quiere seguir dedicando su vida: al poker y a su familia.
