Erin Brady enamora a los »poker pros»
Las Vegas nos tiene locos, y más en estas fechas en las que las noticias cruzan el charco en “tropel”, cada día, cada hora. Si no es un resultado de un español, es un espectáculo, un concierto, el estreno de la última de Tom Cruise.
Mientras en los salones del Río los jugadores de poker se “zurran la badana” por conseguir un brazalete, muy cerca, a solo media de paseo, se sitúa el Planet Hollywood uno de los resorts más conocidos, principalmente, por ser escenario de la elección de Miss EE. UU.
Las mujeres bonitas nunca han faltado en Las Vegas, pero si hablamos de una miss ya son palabras mayores. Más aún, si hablamos de Erin Brady, la mujer que ha conseguido la victoria este año. Originaria de Portland y graduada por la universidad de Connecticut, sus respuestas en temas de actualidad como las decisiones del tribunal supremo americano en materia penal le ayudaron conseguir ventaja sobre el resto de contendientes. Al menos sus respuestas fueron bastante mejores que las de Marissa Powell, miss Utah, que se expuso al ridículo al contestar una pregunta sobre economía y terminó la gala siendo Trending Topic. Puede que los estudios de “finanzas y justicia penal” hayan ayudado a Erin, pero qué demonios, las misses sufren el los últimos tiempos una psicosis por que en la clásica entrevista con el jurado les pueden preguntar cosas como el sexo de los ángeles o la tendencia de la bolsa vietnamita, y eso tampoco es justo.
Lo que sí dejó huella en el jurado fueron sus comentarios/opiniones sobre temas tan escabrosos como las drogas o el alcohol, dos lacras que lamentablemente sufrió su familia durante algún tiempo.
Todas sus respuestas estuvieron realmente bien, pero lo que terminó por hacer que los jueces se decidieran fue su desfile con bikini naranja. Simplemente espectacular, así es imposible perder.
Erin, que había planteado casarse, tendrá que postponer su cita con el altar porque la fecha elegida coincide con la gala de Miss Universo en Moscú. Esta es la razón principal para haberle dado calabazas, por ahora, a Tony Capasso, pero no descartemos que “ciudad del pecado” le haya hecho cambiar de opinion. Aunque lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas, no siempre se consigue.
