Tony G no conoce límites
El término high stakes o nosebleed se aplica a las partidas en las que las ciegas son muy altas. ¿Cómo de altas? Eso es al gusto del consumidor. 25$/50$ ó 50$/100$ ya se consideran high stakes. 100$/200$ ó 200$/400$ no son las más habituales, pero sí son las que dan más que hablar. A partir de ahí, lo que el bolsillo se pueda permitir.
El lituano Tony G, excéntrico como pocos y jugador que levanta pasiones y odios a partes iguales, ha elevado el listón hasta cantidades desorbitadas. Se juntó con su amigo Leon Tsoukernik, dueño del Kings Casino de la República Checa, y se pusieron a jugar un heads up de Pot-Limit Omaha 2.000$/4.000$.
No contentos con eso, se dejaron llevar y empezaron a subir las apuestas. Primero con ciegas en 3.000$/6.000$ y después subieron a 5.000$/10.000$. Tony G acumula mucha más experiencia y muchos más beneficios en torneos en vivo (4.808.978$) que su rival, pero tras dos días de acción, Leon Tsoukernik ya llevaba ganado un millón y medio de dólares.
Teniendo en cuenta el nivel de las ciegas, el cara a cara podría haber acabado en tragedia fácilmente. Sin embargo, Tony G consiguió darle la vuelta en un final apoteósico. El tiempo apremiaba y a punto estuvo de perder el avión, pero decidió apurar hasta el último segundo y acabó la sesión con unos beneficios de 300.000$. Ahí decidieron dejarlo. Tony G se fue corriendo y Leon Tsoukernik se quedó saboreando el amargor de la derrota.
Parece mentira que hayan estado jugando un heads up de dos días en Pot-Limit Omaha 5.000$/10.000$ y y que el margen de benficio sólo haya sido 300.000$. Conociendo a esto dos, no sería de extrañar que la experiencia les haya encantado y que pronto vuelvan a deleitarnos con una locura de este calibre.
