En menudo lio se metió Jason Mercier
El año pasado, Jason Mercier, uno de los jugadores más conocidos del panorama internacional, sufrió una de las temporadas más aciagas de su carrera. El americano no encontraba su sitio en los torneos y cerraba el 2012 con pérdidas; aunque había conseguido premios por valor de 523.587$.
2013 empezó mucho mejor. Sus resultados en la Gran Final del EPT de MonteCarlo elevaron sus beneficios hasta el 1.806.224$ y el de Florida volvía a sentirse cómodo en una mesa de poker. Tan cómodo, que se le empezó a ir la cabeza.
Haciendo honor a la afición de los jugadores de poker a las “prop bets”, Mercier se jugó con todo aquel que quisiera retarle, 3 a 1 a que conseguiría un brazalete de las WSOP®. 62 eventos durante un mes y medio parecían suficientes para que Jason consiguiese un gran resultado, pero aún así hubo bastantes valientes que quisieron apostar contra él. No se sabe ni el número de apuestas ni las cantidades que tendrá que pagar tras abandonar Las Vegas de vacío, pero se especula con que jugadores como Theo Jorgensen o Daniel Cates recibirán un buen “aguinaldo” en el mes de julio.
En los corrillos Mercier está en boca de todos. Nadie sabe lo que tendrá que pagar. Probablemente a algunos de sus contrincantes se le acabarán escapando los detalles de estas “prop bets”. Lo que es más difícil es que vuelva a hacer una apuesta como esta; a ningún jugador le gusta perder en “jueguecitos” lo que ganó en las mesas.
