Nos quedamos sin chicas
Se acabó el sueño, la oportunidad de que una mujer alcanzase la mesa final del torneo de torneos. Jackie Glazier caía ayer eliminada del Main Event de las World Series of Poker® en la posición 31.
La australiana, una de las jugadoras más conocidas y con mejores resultados de su país, lograba plantarse en el día 6 de competición, pero hasta aquí llegó su “sueño americano”. No es fácil enfrentarse a los mejores jugadores del mundo, pero menos aún hacerlo a la perfección durante cinco jornadas maratonianas.
Jackie llegó al día 6 de competición con el 12.º mejor stack de los 68 jugadores que continuaban con vida, pero su jornada estuvo llena de sobre saltos. La “aussie” suma así 229.281$ a su ya de por sí larga lista de premios. Si añadimos el premio conseguido anoche a sus resultado anteriores, sus ganancias se disparan hasta el 1.188.451$, una cifra más que aceptable.
Los números están muy bien, pero los jugadores de poker también buscan la gloria y, en esta caso, a Jackie se le ha escapado entre los dedos. Todo se desvaneció cuando su 
no logró superar a los 
de Sergio Castellucio. Ahí se perdían todas las esperanzas de conseguir, al menos, igualar la gesta de Barbara Enrigth en 1995. Barbara fue la última, y única mujer, en colarse en una mesa final del Main Event de las WSOP®, y Jackie tendrá que esperar para poder conseguirlo.
Las chicas se siguen quedando a las puertas. Ya lo hicieron jugadoras como Gaëlle Bauman (10.ª en 2012) o Leo Margets (27.ª en 2009). Algunos podrían pensar que no están a la altura, pero nada más lejos de la realidad. Solo la suerte ha impedido que “los tíos” tengan que lidiar con una mujer en una mesa final de un Main Event. En ese momento se demostrará que su problema no es el nivel en las mesas, el problema es que la historia es muy difícil de cambiar.
