Perfiles: Sam Trickett, ascenso meteórico al olimpo del poker
Nuestras miradas se dirigen hacia Sam Trickett por ser uno de los jugadores que más ha crecido en los últimos años. Se trata de uno de los profesionales que más y más rápido ha ganado en la mesas del panorama mundial, despertando a un gran número de seguidores y detractores. Esta es su historia.
Sam Trickett (2 de Julio de 1986 East Retford, Gran Bretaña) comenzó a jugar al poker hace apenas 7 años tras sufrir una lesión que terminaba con su carrera como futbolista en el Hartlepool United. Lejos de entrar en depresión, decidió buscarse la vida en otras disciplinas hasta que conoció el mundo del poker jugando con amigos en un bar de su ciudad. Poco después, terminaba en la burbuja en uno de los torneos del casino de Sheffield, algo que acabó despertando su pasión por este juego.
En el año 2007 ya había conseguido ganar tanto dinero en partidas locales y jugando Sit&Go de 10$ en internet, donde fue un jugador ganador desde el primer momento, que decidió darse lo que en poker se conoce como “Shot” (probar suerte en un nivel superior) en un paralelo del GCBPT de Nottingham en el que consiguió la primera posición y un premio de 3.500 libras. El resultado le daba entrada directa para el evento principal en el que terminó en la 11.ª posición, muy cerca de los puestos premiados.
Tras los primeros resultados, decidió ponerse en contacto con el jugador profesional Julian Thew con el que comenzaría participar regularmente en torneos de un nivel superior, algunos de ellos jugando bancado. En esa fase aprovechó la oportunidad ganando más de 20.000$ entre agosto y octubre de 2007. Poco después, abandona el regazo de Julian Thew con la idea de desarrollar más aun su juego junto a otros jugadores profesionales.
En 2007 llegó también su primer viaje a Las vegas y su primer gran batacazo. Trickett consiguió su entrada al satélite principal del WPT Doyle Brunson Classic, pero su eliminación en la posición 102 (solo conseguían su plaza los 100 primeros) le dejaba a las puertas de uno de los torneos más prestigiosos del mundo.
El año 2008 serviría para borrar las penas del curso anterior. Sam volvía a Las Vegas, esta vez para jugar en las WSOP®. Participaba en diferentes torneos sin conseguir resultados importantes hasta que llegó el evento de 5.000$ NL Hold’em y conseguía un premio de 245.000$. Además, sus importantes resultados en las mesas de cash de 10$/20$, hacían presagiar un gran futuro en las mesas de poker.
Después llegarían resultados como su mesa final del 25.000$ NL Hold’em de las WSOP® 2010 o su 4.ª posición en el EPT de Vilamoura de ese mismo año. Lo que no se imaginaba Sam Trickett es que todo esto sería el prefacio de un ascenso meteórico.
En enero de 2011 el anglosajón ponía rumbo a las antípodas para participar en el Aussie Millions y como Julio César en la batalla de Zela, llegó, vio y venció. Una primera posición en el evento de 100.000$ NL Hold’em High Roller le reportaba 1.525.000$, pero sobre todo, le daba fama mundial. Solo cinco días después participaba en el 250.000$ Super High Roller y volvía a dar la campanada con una 2.ª posición y un premio de 1.384.631$.
Ese año se cerraría de las mejor de las maneras, con una victoria en el Partouche Poker Tour. Un premio de 1.364.666$ permitía al inglés terminar el año con más de 3 millones de dólares en ganancias. Se cerraba así el año de la consagración de Sam Trickett en el poker mundial.
Su última gran victoria llegó este mismo año tras participar en el The Big One for One Drop, un torneo de 1.000.000$ de entrada. Puede que esta no sea su mejor victoria en lo que a poker se refiere, pero si ha sido la cantidad más grande que ha conseguido Trickett hasta la fecha; terminó en 2.ª posición y 10.112.001$ de premio. Su Heads-up contra Antonio “El Mago” Esfandiari le costó cerca de 8 millones de dólares, pero probablemente haya sido la derrota más dulce de su vida. El inglés se embolsaba uno de los premios más grandes de la historia del poker.
Tras lograr victorias en los torneos más importantes del globo, siempre surge la misma pregunta ¿Ha alcanzado Sam Trickett su cima como jugador o todavía le queda cuerda para rato?
