Phil Ivey está hambriento
Hace cosa de tres años, Phil Ivey se apostó con Tom Dwan a que podía estar un año entero sin comer carne. Es una apuesta difícil de cumplir, sobre todo si eres un carnívoro acostumbrado a comer chuletón de buey día sí y día también. En consecuencia, Ivey no tardó ni tres semanas en arrojar la toalla e ir directo a comerse una vaca entera.
Sin embargo, parece que el pro no aprendió la lección. Mucho les gusta a los jugadores de poker hacer apuestas, prop bets en la jerga pokerística, y cuanto más absurdas sean mejor. En esta ocasión, Ivey se ha apostado a que puede estar un mes sin comer azúcar ni carbohidratos. ¿Estamos locos? ¿Cómo piensa comer la carne si no es bañada en salsa barbacoa? Por no hablar de las patatas…
Hace 6 días que comenzó la apuesta y ya está subiéndose por las paredes. Al tercer día dejaba un mensaje en Twitter agradeciéndole al Chef Jimmy la magnífica cena que le había preparado en el restaurante Koko, pero al cuarto día no había manjar que le satisficiese y ya se declaraba hambriento y con dolor de cabeza.
Por si fuese poco, Ivey está jugando el Main Event del Aussie Millions en Australia y necesita estar en buena forma y con la cabeza despejada para desempeñar un buen papel. La prop bet no le está haciendo ningún favor y ya ha reconocido con resignación que no es la idea más inteligente que ha tenido.
Aun así, sigue adelante en el torneo. Quedan sólo 36 jugadores de los 629 que comenzaron y ya se ha asegurado un premio de 30.000$. Paradojas de la vida, aunque la falta de azúcar y carbohidratos le esté dando dolor de cabeza y tenga más hambre que el perro de un ciego, parece que es hambre de títulos y que va a por el 1.600.000$ que hay de primer premio.
También está a punto de disputarse el Super High Roller de 250.000$ y cabe la posibilidad de que Ivey decida registrarse. En condiciones normales lo haría sin dudarlo, pero estando todavía vivo en el Main Event y al borde del desmayo, lo más sensato sería que no lo hiciese. De todas maneras, sólo hace falta que alguien le proponga una apuesta para verlo al pie del cañón jugándose los dos torneos al mismo tiempo. Seguro que alguno de sus rivales ya lo ha pensado.
